
"El sombrero que os ha regalado vuestra madre, es fruto del trabajo de todo un pueblo de trabajadores.
Ha pasado de mano en mano, y un honesto sombrerero le ha dado una bella forma.
Un caballo ha tirado del carro lleno de sombreros, y enseguida ha comido el forraje.
Un bribón que no tenía sombrero y envidiaba a los que lo tenían, prendió fuego un día al establo del pueblo. El fuego se extendió y destruyó la tienda del sombrerero.
Moraleja: Uno quema sombreros cuando son muy caros"
Juegos surrealistas, René Magritte